Hay una frase que suena por todos lados en el mundo del empoderamiento y que, la neta, nos pone la piel chinita aquí en Sala 404: “No puedes ser lo que no puedes ver”. Y es que piénsenlo un segundo, hagan el experimento en casa. Si le piden a una niña (o a un adulto, para el caso) que dibuje a un “científico”, lo más seguro es que nos entreguen el clásico monito de un hombre mayor, medio loco, con bata blanca y el cabello alborotado a lo Albert Einstein. Históricamente, nuestras chavitas han crecido con poquísimos referentes femeninos en la televisión, los libros de texto o los medios cuando hablamos de ciencia, tecnología y liderazgo. Por eso, cuando se trata de empoderar a nuestras hijas para que la rompan en el futuro, echarles el choro teórico ya no es suficiente. Necesitan ver, escuchar y convivir con mujeres reales, de carne y hueso, que ya están pateando traseros y rompiendo barreras en la industria. Necesitan saber, desde el fondo de su corazón, que esos espacios de poder también les pertenecen.
Justo aquí es donde la magia del Epic Queen Summer Camp entra en acción, porque no es el típico cursito de verano donde las ponen a hacer manualidades con fomi. Aquí las niñas no solo van a aprender a tirar código o armar experimentos locos; van a ser guiadas por mujeres absolutamente excepcionales que les van a cambiar el chip de lo que es posible alcanzar en la vida. Y es que el impacto psicológico de convivir con verdaderas líderes de la industria está cañón. Las niñas dejan de pensar “ay, ojalá quizás algún día pueda” y empiezan a decir “¡cámara, yo también puedo hacer eso hoy!”. Ver a mujeres exitosas, reales y apasionadas por la tecnología destruye los estereotipos de género en un santiamén.
Para que se den un quemón del nivel de mentoras que las van a acompañar, agárrense:
- Ana Karen Ramirez: Es la mente maestra, fundadora y directora de Epic Queen (que llevan años haciendo un trabajo brutal para cerrar la brecha de género en México). Pero eso no es todo, ¡es Astronauta Análoga! Completó una misión súper rifada en el Habitat Marte en Brasil. Además de ser una emprendedora y creadora digital top, el prestigioso MIT Technology Review la reconoció como una de las mayores innovadoras menores de 35 años. ¡Una verdadera crack!
- Tany Reyes: Historiadora y súper divulgadora científica orgullosamente egresada de la UNAM. Lleva más de media década como mediadora y comunicadora en museos que todos amamos, como Universum. Ella tiene el súper poder de traducir la ciencia compleja en historias fascinantes.

Pero la cosa no se queda solo en tener maestras increíbles. Además de las mentoras, este campamento les regala algo invaluable que muchas veces no encuentran en la escuela tradicional: una tribu. Seamos súper honestos, muchas veces a las niñas que les laten los robots, el espacio, los videojuegos o la programación, las hacen sentir como “bichos raros” en sus salones de clases. Al llegar a un espacio como el de Epic Queen, descubren a un montón de niñas de su misma edad que comparten sus loqueras, su curiosidad y esa energía inagotable. Crear estas redes de apoyo desde chiquitas les da un sentido de pertenencia brutal. Aprenden que ser la “niña lista”, cuestionar cómo funciona el mundo y querer inventar el futuro es algo que se celebra en grande. Juntas forman lazos que potencian su confianza a niveles estratosféricos.
Y bueno, para ponerle la cereza al pastel a toda esta experiencia, tenemos que hablar del lugar. El aprendizaje no solo se trata de qué te enseñan y quién te lo enseña, sino de dónde estás parado. Por eso, este campamento no ocurre en un salón de clases tradicional aburrido y con sillas incómodas; ¡se lleva a cabo en las mismísimas oficinas corporativas de Microsoft México en Santa Fe! Llevar a una niña de 8 a 12 años a un entorno corporativo de primer mundo, en una de las empresas tecnológicas más gigantes del planeta, cambia por completo las reglas del juego. Imaginen el impacto subconsciente de caminar por esos pasillos llenos de innovación: el mensaje es clarísimo, “Tú perteneces a las grandes ligas”. Su visión del mundo se expande de trancazo; ya no están haciendo un proyectito escolar, están construyendo su futuro en el mismo código postal donde hoy se diseña la tecnología global.
La neta, tu hija se merece tener modelos a seguir que la inspiren a comerse el mundo. Dale la oportunidad de conocer a sus próximas heroínas y de pasar el verano de su vida. Hay que ponerse las pilas porque quedan los últimos lugares para este campamento de locura. ¡No dejen que se queden fuera de esta revolución!


