Si son de los que siempre andan peleando porque la tele de la sala está ocupada o simplemente quieren sentirse dentro de Ready Player One, pongan mucha atención porque ASUS Republic of Gamers (ROG) acaba de soltar una joyita en este CES 2026.
Se trata de las ROG XREAL R1, y no son las típicas gafas de realidad aumentada que terminan arrumbadas en el cajón. Estas cosas son, literalmente, un monitor premium pegado a tu cara.
Fluidez de otro planeta: 240Hz en tus ojos
Lo primero que te vuela la tapa de los sesos es la velocidad. Son las primeras gafas micro-OLED en el mundo con 240Hz de tasa de refresco. Para los mortales: esto significa que los juegos se ven más fluidos que el chisme en lunes. Con una latencia de apenas 3ms, olvídate de los mareos o de que la imagen se vea barrida cuando das un giro de 360 grados para banear a alguien en un shooter.
La magia ocurre cuando te las pones: proyectan una pantalla virtual de 171 pulgadas. Es como tener un cine privado mientras estás acostado en tu cama o viajando en el camión (aunque cuidado con que no te bajen la mochila).

El mejor amigo de tu ROG Ally y consolas
Si ya eres parte del ecosistema ROG, estas gafas se llevan de lujo con la ROG Ally. Solo conectas un cable USB-C y ¡pum!, ya estás jugando. Pero no se queda ahí; gracias al ROG Control Dock, puedes conectarlas a tu PC de la NASA o a tu consola favorita mediante HDMI 2.0 o DisplayPort.
Lo más cool es que solo pesan 91 gramitos. O sea, pesan menos que una orden de tacos, así que no vas a terminar con el cuello como si hubieras cargado un garrafón después de una sesión intensa de juego.
Audio de primera y lentes que se oscurecen solos
Para que la inmersión sea total, ASUS se alió con Bose. El audio espacial te permite escuchar exactamente de dónde vienen los pasos del enemigo. Además, tienen lentes electrocromáticos, que es una palabra elegante para decir que se oscurecen o se aclaran solitos dependiendo de si estás bajo el sol o en tu cueva gamer.

Definitivamente, las ROG XREAL R1 vienen a jubilar a muchos monitores estorbosos. ¿Será este el fin de las pantallas tradicionales para los gamers de corazón?

