¿Se acuerdan cuando hacíamos el sonido de “pew-pew” con la boca mientras volábamos nuestro X-Wing? Pues Lego dijo: “ya estuvo bueno de ruidos raros”, y presentó el Lego Smart Play. Es, básicamente, la evolución más grande del ladrillo desde que inventaron las minifiguras hace 50 años.
¿Cómo funciona esta magia? Todo gira en torno al Smart Brick, un ladrillo de 2×4 que por fuera se ve normal, pero por dentro trae un chip más chico que un botón, acelerómetros, sensores de luz y ¡hasta su propio sintetizador de audio!
- ¿Qué hace? Si inclinas tu nave, ruge el motor. Si pones al Capitán a dormir de lado, ¡ronca!
- Sin pantallas: Lo mejor es que no necesitas una tablet pegada; todo sucede entre los ladrillos gracias a una red llamada BrickNet.
- Star Wars primero: El 1 de marzo llegan los primeros tres sets: el X-Wing de Luke ($99.99 USD), el TIE Fighter de Darth Vader ($69.99 USD) y el duelo en el Trono con una A-Wing ($159.99 USD). ¡Vayan rompiendo el cochinito!
“¡Esto es más cool de lo que imaginé!”, y no es para menos. No estamos hablando de los robots complejos que Lego sacaba antes, esto es otra liga. Es como si hubieran agarrado la tecnología de los sets de Super Mario y la hubieran inyectado con esteroides dentro de los ladrillos clásicos.

Magia Jedi en tus manos (Literal)
¿Cómo es que un pedazo de plástico sabe que lo estás moviendo? El secreto es un chip ASIC (un cerebro miniatura) metido en un ladrillo de 2×4. Trae acelerómetros para detectar si la nave está haciendo un giro de barril, sensores magnéticos para saber qué personaje está cerca y bocinas que lanzan sonidos al momento.
Lo más loco es el “Star Wars Sound Effect”. Imaginen esto: acercas la minifigura de Darth Vader a la de Luke y, sin que toques un solo botón, ¡empiezan a sonar los sables de luz y a brillar! Todo funciona por proximidad. Solo le das una sacudida al ladrillo para “despertarlo” y empieza la fiesta.
Los detalles que nos hacen babear:
- Carga inalámbrica: Nada de andar buscando pilas AA. Estos ladrillos se cargan con un tapete de contacto. ¡Punto para Lego!
- Red Distribuida: Los ladrillos hablan entre ellos por Bluetooth. Si tienes dos naves persiguiéndose, el sistema sabe qué tan cerca están y los sonidos cambian. ¡Es cine, señores!
- Star Wars es el elegido: Aunque muchos esperábamos esto en sets de robótica, Lego decidió que la Fuerza fuera la primera. El set del TIE Fighter ($70 USD) trae a Vader, el X-Wing ($100 USD) a Luke y Leia, y el set de la Sala del Trono ($160 USD) es la joya de la corona para recrear el duelo final.
¿El fin de los juguetes “mudos”?
Lo que más me raya es que Lego por fin encontró la forma de meter tecnología en kits normales sin que parezcan un estorbo. Antes tenías figuras gigantes como las de Mario; ahora, es el mismo ladrillo de toda la vida el que tiene el “power”.
La gran duda que nos queda en Sala 404 es: ¿cuánto van a durar? Los Lego normales son eternos, pero ¿estos chips aguantarán 20 años de batallas intergalácticas? Por ahora, solo queremos que sea 1 de marzo para tenerlos en nuestras manos.

