Pónganse cómodos y prepárense su café, porque todavía traigo el rugido de los motores en los oídos. El domingo 1 de noviembre estuve en las gradas del Autódromo Hermanos Rodríguez para vivir la carrera del GP de México 2026 (oficialmente, el Gran Premio de la Ciudad de México 2026) y la neta fue un día lleno de emociones: arrancones, choque, bandera roja, un campeón del mundo coronado frente a nosotros y Checo Pérez corriendo su Gran Premio número 300 en casa. Si se perdieron el capítulo anterior, pueden leer mi crónica de las prácticas del GP de México 2026 desde las gradas, porque esto es la gran final.
Un domingo de motores desde temprano en el Autódromo
Para los que creen que el domingo de Fórmula 1 se trata nada más de la carrera, déjenme decirles que el autódromo arranca desde la mañana. El programa oficial venía cargadito y así se fue armando la jornada:
- 09:15 – Segunda carrera de la GTM Super Copa
- 10:10 – Segunda carrera de Masters Historic
- 11:05 – Segunda carrera de la F4 NACAM
- 12:00 – Desfile de pilotos de F1
- 13:44 – Himno nacional
- 14:00 – Carrera del Gran Premio de la Ciudad de México 2026

Choque y bandera roja en el GP de México 2026: el desfile que se vive dos veces
Ver pasar los carros como espectadora es increíble, se los juro. Sentir cómo encienden los motores y verlos pasar uno tras otro es de esas cosas que ninguna transmisión logra capturar. La carrera no tardó en ponerse intensa: los dos Aston Martin se retiraron apenas en la vuelta 5, con Lance Stroll detenido en la curva 5 y un coche de seguridad virtual en pista. Y luego vino el susto grande: Valtteri Bottas, compañero de Checo en Cadillac, se estrelló contra el muro de la curva 2. Salió el coche de seguridad y, tras una vuelta de neutralización, ondeó la bandera roja.
Para los que no topan qué significa eso: con bandera roja todos los autos se detienen en pits y la carrera se reanuda con una salida nueva. ¿Y saben qué? A los que estamos en las gradas eso nos encanta, porque es literal como volver a ver empezar la carrera. Cuando todos los coches de Fórmula 1 están alineados es un desfile que se ve hermoso, y tener esa postal dos veces en un mismo domingo fue un regalo.
Verstappen gana, pero el corazón mexicano fue para Kimi Antonelli
Tras 71 vueltas, Max Verstappen (Red Bull) se llevó la victoria con un tiempo de 2:20:28.772, con Lewis Hamilton (Ferrari) a solo 0.799 segundos y Kimi Antonelli (Mercedes) en tercero, a 4.006 segundos. Pero para todos los que estábamos ahí, el gran ganador de la noche fue Kimi. Con ese podio, el italiano se coronó campeón del mundo de Fórmula 1 2026 con Mercedes, ¡a sus 20 años! Es el más joven de la historia, supera la marca de Sebastian Vettel y lo logró con cuatro carreras todavía por correr: Sao Paulo, Las Vegas, Qatar y Abu Dhabi. Se ve tan joven que parece un niño, y aun así se llevó los corazones de todos los mexicanos. Pueden checar la clasificación oficial del GP de México 2026 en Formula1.com.

Checo Pérez y Cadillac: terminar la carrera 300 ya es un éxito
Y ahora sí, hablemos de nuestro Checo. Llegó con la cabeza en alto a su Gran Premio número 300, frente a su gente. Aceptémoslo: empezar un equipo desde cero, como Cadillac en este 2026, no es nada fácil, y el propio Checo ha reconocido que el auto no ha sido competitivo este año. Durante buena parte de la carrera se mantuvo peleando por el lugar 13 o 14 y cruzó la meta en el puesto 16 de los 17 que lograron terminar. Ojo con esto: cinco pilotos no acabaron, entre ellos su compañero Bottas. Que Checo haya llevado ese coche hasta la bandera a cuadros ya es por sí mismo un logro. Además, a finales de octubre anunció que extendió dos años su contrato con Cadillac y que se retirará de la F1 al terminar la temporada 2029, así que todavía nos queda Checo para rato.
Más que velocidad: ingeniería que se siente en el pecho
Algo que me llevé de este domingo es que la Fórmula 1 es una exhibición de innovación en vivo. Ver cómo un equipo nuevo construye su camino carrera tras carrera, cómo todo se reorganiza en minutos con una bandera roja y pararme frente a una llanta gigante de Pirelli me recordó que detrás de cada vuelta hay ciencia, datos y muchísima chamba de ingeniería. Para quienes amamos la tecnología, estar en el autódromo es como asomarse a un laboratorio que va a más de 300 por hora.
¿Ustedes estuvieron en el autódromo o lo vieron desde casa? ¿Qué les pareció el campeonato de Antonelli y la carrera 300 de Checo? ¡Los leemos en los comentarios! 👇
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